PERMITIDO TROPEZARSE

Necesario, si la piedra es desconocida. Algo te viene a enseñar a pesar del encontronazo. Y permitido, si ya sabiamos de su existencia pero algo quedó sin resolver en aquel primer descalabro. Aventurarse a vivir acarrea un interés fijo de un tanto por ciento de piedras en el camino. Prisma de riesgo que no se alcanza a ver desde la paralizante guarida del miedo. Esa en la que nos cobijamos al primer revés que nos muestra la vida. Y ahí, al otro lado de la misma, los años con sus meses pasan, y estos con sus días, unos más, otros menos, pero con todas sus horas, interminables cuando no hay vereda, ni puerta de atrás, para dejar esta insulsa existencia de lado. Atrevámonos a tropezar, que nadie nace aprendiendo. Y tropecémonos, que nunca se termina de aprender lo suficiente. ¡Te queremos! Fdo: Las piedras del camino.

Comentarios

Entradas populares de este blog

LA ILUSIÓN MUEVE PESTAÑAS

GRACIAS POR CONFIAR EN ESTE BONITO PROYECTO

SER HUMANO